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miércoles, 11 de enero de 2012

Tu pensamiento es tu vida


“Examíname, Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno”(Salmos 139:23,24).

     1.      Hoy es el primer día del nuevo año y una buena manera de comenzar es haciéndonos un autoexamen.

    2.      La primera pregunta que nos debemos hacer es: ¿qué pienso yo de mi mismo? ¿Qué concepción tengo yo de mi mismo?, ¿cómo me veo a mi mismo? ¿Qué imagen guardo yo acerca de mí?

3.      Tú eres lo que piensas que eres y actúas según tus pensamientos.  ¿Cuáles son mis pensamientos predominantes acerca de mí y de mi mundo? Y ¿cómo ayudan estos a lograr las metas y objetivos que me puesto para este nuevo año?


4.      Estas son preguntas muy importantes porque nos dan una visión clara de lo que somos, de lo que pensamos acerca de nuestro mundo, y de lo que somos capaces de lograr; por que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45).

5.      Pues es en el corazón del hombre donde moran sus pensamientos y lo que pensamos acerca de nosotros mismos, y acerca de nuestras capacidades y talentos se establecerá para nosotros y se afirmará.

6.      Yo he aprendido por medio de la experiencia personal que aquello en lo que enfoco mis pensamientos crece. Hace muchos años, después de graduado de la Universidad tuve el deseo de ir a los Estados Unidos a hacer una maestría.

7.      Todos mis pensamientos se enfocaron en buscar una Universidad para hacer mi maestría. Pude identificarla pero necesitaba admisión. Mi mente siguió maquinando y viaje a una entrevista. Y fui aceptado.

8.      Pero de más esta decir que durante este proceso se rompieron muchas barreras. Mi enfoque y mis pensamientos estaban en lograr una maestría.

9.      No pasaron varios meses en que yo estaba en la Universidad estudiando lo que tanto deseaba.

10. La vida nos lleva a muchos lugares, pero nuestros pensamientos van con nosotros a donde quiera que vayamos, porque tus pensamientos son tu vida. La vida que viví como estudiante de maestría comenzó en mis pensamientos.

11. Y por eso es muy importante que a menudo te hagas un auto examen para determinar dónde estás y adonde quieres llegar. Para que analices cuales son tus pensamientos predominantes en ese momento de tu vida.

12. Podrías estar tan frustrado y deprimido; y hasta podías exclamar que con los pensamientos que sostienes no vas a ninguna parte.

13. Charles Fillmore nos dice: “Cuando las personas se desarrollan espiritualmente hasta cierto grado, abren sus facultades internas que los conectan con la Mente cósmica, y alcanzan resultados que a veces son tan sorprendentes que parecen ser milagrosos. (Prosperidad p. 70)”

14. Por esta razón es importante seguir conociendo cada vez más a Dios y unificándonos en mente, pensamiento y acción. De esta manera estaremos alcanzando resultados sorprendentes en nuestra vida.

15. Cuando Jesús dijo: “Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque lo soy”” Jesús se concibió a Sí mismo como lo que dijo que era, porque “de la abundancia del corazón habla la boca” citando Sus propias palabras”.

16. Cuando Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí;”(Juan 14:6) se concibió como el Señalador del Camino. Y lo fue y lo sigue siendo.

17. Cuando Jesús dijo: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre” no solamente pensó y se concibió como la imagen de Dios sino también como su semejanza; y sus obras así lo confirmaron.

18. Y nuevamente te pregunto, ¿que concepción tienes de ti mismo, que piensas acerca de ti? Porque tu pensamiento es tu vida. Si no te ha gustado la vida que has vivido, entonces tampoco te habrán gustado los pensamientos que has sostenido en tu mente.

19. A medida que nos vamos desarrollando espiritualmente aprendemos a conectarnos con la Fuente. Si estamos llenos de problemas, sepamos que a medida que nos conectamos con la Fuente, Dios nos dará las soluciones para resolver nuestros problemas.

20.  Hoy es un buen día para hacer un inventario de las bendiciones que el pasado año te ha dejado. Si lo haces conscientemente te podrás asombrar de todas las cosas buenas que han llegado a tu vida.

21. Mira este nuevo año como si fueses a tener una experiencia enriquecedora. Procura balancear tu vida. Primero atiende tu vida espiritual, trázate una y no más de dos metas que puedas cuantificar y un tiempo para su realización.

22. Así mismo, dale un vistazo a las otras áreas que componen tu vida. Atiende tu vida social y familiar, tu vida profesional, tu bienestar económico y físico entre otros.

23. No lo hagas muy complicado. Mantén la sencillez para que te sea fácil monitorear el progreso. Pero sobre todo mantén tus pensamientos enfocados en los resultados que deseas alcanzar. Visualízalos ya hechos.

24. Comienza a actuar conforme a los resultados que deseas alcanzar; y te sorprenderás cómo el universo comienza a responder a tus deseos.

25. Todos hemos tenido este tipo de experiencias sorprendentes que parecen milagrosas. Pero por alguna razón nuestros pensamientos se han desenfocado.

26. Mantén tu enfoque en Dios; y no seas muy formal con él. Las formalidades crean un sentido de separación. Habla con Dios como si estuvieses hablando contigo mismo.

27. Después de todo Él está dentro de ti. Procura establecer conscientemente una intimidad con Dios y permite que Él forme parte de tus planes.

28. Afirma continuamente: Dios es la substancia y la Fuente de mi provisión. Visualiza la actividad del Espíritu Santo trayendo y proveyendo los recursos que necesitas para llevar a cabo tus planes y lograr alcanzar los resultados que deseas.

29. Porque después de todo; tu pensamiento es tu vida. Y tienes el perfecto derecho de vivir la vida que deseas, por eso Dios te ha dado el libre albedrío. Pero recuerda que más allá de los planes que puedas establecer por medio de tu conciencia personal Dios tiene mayores y mejores planes para ti.

30. Y puedo afirmarlo con seguridad porque escrito está: “«Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.»”(Is. 55:9)

31.  Déjate llevar por la guía de Dios. Suelta el temor y la duda, confía en Dios y el hará.

32. Jesús enfatizó en Su enseñanza que el Padre ha provisto abundantemente para todas nuestras necesidades, dale una oportunidad que Dios provea para ti.

33. En amor, en unidad y en verdad demos gracias a Dios por la oportunidad de un nuevo comienzo, pero sobre todo por la bendición de vivir un día a la vez. ¡Dios les bendice! ¡Amén! 

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